Las decisiones que adopten las administraciones públicas en los próximos años sobre el uso de la inteligencia artificial marcarán el papel que desempeñarán en la vida de ciudadanos y empresas de aquí a 2035. NTT DATA presenta esta conclusión en Gobernar en la era de la IA. La administración pública ante su futuro, el primer informe del ‘Future Government Center’, el nuevo centro impulsado por la compañía y presentado en Bilbao. El estudio plantea cuatro futuros posibles, desde una Administración capaz de anticiparse a las necesidades de la sociedad hasta otra sustituida por plataformas y agentes de IA en su relación con los ciudadanos.
La transformación ya ha comenzado. Según la OCDE, el 97% de sus países miembros utiliza la IA en al menos un ámbito de la administración, aunque muchas iniciativas no pasan de la fase piloto. Solo el 23% de las economías analizadas por el Banco Mundial ha integrado de forma efectiva su arquitectura institucional, sus marcos de interoperabilidad y sus plataformas de datos. El gran desafío para las administraciones ya no es acceder a la tecnología, una capacidad ampliamente disponible en las economías avanzadas, sino aplicarla para resolver problemas concretos y mejorar de forma tangible la vida de los ciudadanos.
Según el informe, hay cinco factores que hacen especialmente urgente anticipar esta transformación: el relevo generacional, con cerca de la mitad del personal fijo de la Administración General del Estado próximo a jubilarse entre 2025 y 2035; la entrada en vigor de nuevas obligaciones europeas sobre IA; un menor margen fiscal ante el aumento de las necesidades de gasto; unas expectativas ciudadanas cada vez más exigentes, en un contexto de confianza institucional frágil; y el avance de agentes y plataformas de IA capaces de intermediar en la relación entre ciudadanos, empresas y Administración a un ritmo más rápido que la propia transformación de las instituciones.
Además, el estudio sostiene que el verdadero cambio no llegará por digitalizar más procesos, sino por poner la capacidad de las nuevas herramientas al servicio de las personas. La tecnología ya permite interpretar documentos y normas, analizar expedientes, anticipar necesidades, asignar recursos o apoyar decisiones. Pero su potencial transformador emerge cuando se utiliza para ofrecer servicios más proactivos y personalizados, acompañando a los ciudadanos en momentos clave como un nacimiento, una situación de desempleo o la jubilación, e incluso anticipándose a sus necesidades antes de que tengan que iniciar un trámite.
Para Paloma Baena Olabe, directora ejecutiva del Future Government Center, “la administración tiene una doble responsabilidad: gobernar con inteligencia artificial y gobernar para un mundo transformado por ella. Las decisiones que se tomen en los próximos años definirán, antes de 2035, qué papel tendrá en la vida de ciudadanos y empresas. Por eso es urgente anticipar y decidir ahora qué administración queremos, antes de que lo decidan por nosotros”.
Cuatro futuros para la Administración
El informe plantea cuatro posibles futuros para la Administración hacia 2040, desde instituciones capaces de anticiparse y utilizar la IA para transformar sus servicios (la Administración adelantada) hasta otras que pierden progresivamente capacidades y relación directa con los ciudadanos en favor de plataformas y actores externos (la Administración sustituida). La diferencia estará, sobre todo, en la capacidad de cada Administración para dirigir su propia transformación y de gobernar, coordinar y orientar la relación con intermediarios, ya sean plataformas o agentes.
El estudio advierte, además, de que la ventana para abordar esta transformación no permanecerá abierta indefinidamente. La inteligencia artificial cambia en semanas y la administración opera en ciclos de años. Según el informe, esta diferencia de ritmo genera el riesgo de que muchas decisiones sobre el futuro de la administración se tomen por defecto fuera de ella. Adelantarse a un cambio que ya está en marcha es urgente para que cada administración conserve la capacidad de decidir sobre su propio modelo. Aplazar esa reflexión también tiene consecuencias: menor eficacia, pérdida de competitividad de los territorios y menor capacidad redistributiva.
Future Government Center: impulsando la gestión pública del futuro
El ‘Future Government Center’ de NTT DATA nace como un espacio de conocimiento, análisis y diálogo para contribuir a cerrar la brecha entre el avance tecnológico y la capacidad de las instituciones para aprovecharlo y traducirlo en mejores políticas y servicios para la ciudadanía. El Centro se ha presentado públicamente en la Torre BAT de Bilbao, en un encuentro institucional que ha reunido a decenas de representantes de distintas administraciones, el ámbito académico, la sociedad civil y el sector privado para debatir sobre los retos y oportunidades de la transformación pública.