Este estudio determina que el sentimiento de soledad no deseada en personas con discapacidad está influenciado por factores emocionales, sociales y estructurales.
La soledad tiende a intensificarse en momentos específicos de la rutina diaria, especialmente durante la noche y los fines de semana.
La inteligencia artificial generativa se presenta como una herramienta estratégica para abordar estas necesidades mediante tres pilares fundamentales: complemento, motivación y apoyo emocional.
La confianza en la inteligencia artificial generativa es esencial para su adopción exitosa. Esto implica un enfoque en la educación, la transparencia y el diseño ético de la tecnología. El reconocimiento de las limitaciones de la inteligencia artificial generativa refuerza su papel como herramienta de apoyo, no como sustituto de las interacciones humanas.
En conclusión, la inteligencia artificial generativa tiene el potencial de transformar la vida de las personas con discapacidad, ayudando a mitigar la soledad no deseada al proporcionar soluciones prácticas, fomentar la conexión social y ofrecer apoyo emocional, asegurando que los usuarios mantengan siempre el control sobre las decisiones, integrando la tecnología de manera efectiva y segura en su vida diaria.
