Nuevas tendencias en el sector energético | NTT DATA

ju., 17 noviembre 2022

Nuevas tendencias en el sector energético

El sector energético está viviendo como un importante proceso de crecimiento su adaptación, en los últimos años, a las nuevas tendencias y ha considerado la innovación como motor principal de este proceso. Impulsadas por el cambio climático y sus efectos, las empresas del sector energético están apostando por la electrificación, descarbonización y descentralización de la energía, logrando de esta forma mayor agilidad en las respuestas a a las tendencias cambiantes de la sociedad y del sector.

Compañías energéticas y su inversión en startups tecnológicas como vehículo de innovación

La inversión en capital riego por parte de las principales compañías del sector energético ha tenido una tendencia creciente durante la última década. Esta tendencia ha ido desde las 20 inversiones en 2008 a los 113 eventos de inversión de 2019. Son cada vez más las corporaciones que, a través de sus fondos de capital (CVCs) invierten en startups tecnológicas como vehículo de innovación, tal y como puede leerse en el informe Energy Trends presentado por NTT DATA, donde analizan la inversión de los fondos de capital riesgo corporativo en las startups del sector energético.

En el indicado informe se desprende un considerable aumento en el número de acuerdos y colaboraciones con startups. Si bien esta tendencia sufrió el efecto de la pandemia de COVID-19, que redujo el número de transacciones durante 2020, se ha comprobado como muchos acuerdos retrasados, no contabilizados en 2020, lo han sido en 2021. Se está recuperando la tendencia original al alza y, además, se advierte la entrada de nuevos inversores, corporaciones tecnológicas como Google y Amazon, que están invirtiendo en startups energéticas diversificando el sector energético e incorporando las nuevas tecnologías para actualizar los negocios existentes e iniciar la expansión a nuevos mercados.

Las inversiones en materia de electricidad lideran las inversiones con 143 eventos de inversión registrados entre 2018 y 2020. Seguidamente, se encuentran las inversiones en Oil&Gas, que llegan a acumular 58 eventos de inversión en el mismo periodo y, por último, destacar las inversiones en movilidad que han experimentado un importante crecimiento y una tendencia inversora al alza.

La transición energética requiere cambiar a un modelo diferente donde existen cuatro palancas esenciales: descarbonización, digitalización, descentralización y economía circular. Las tendencias de inversión deben ir alineadas con ellas.

Descarbonización: hidrógeno, movilidad, captura de carbono…

El 25 de septiembre de 2015, la ONU aprobó la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible y se adoptaron un conjunto de objetivos globales (17) para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.

De acuerdo con el Objetivo 7 de los ODS (Objetivos Desarrollo Sostenible) se debe garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna. Este camino para conseguir los objetivos viene determinado por un roadmap hacia cero emisiones, junto con una electrificación de la economía. En el ámbito de descarbonización las principales tendencias de inversión que se realizarán en los próximos años por CVCs en el sector energético irán encaminadas en 3 grandes áreas:

  • Hidrógeno: Más de 20 países a nivel mundial ya han publicado estrategias de hidrógeno a 2050 o están en preparación. Estas estrategias tienen objetivos de descarbonización en los distintos sectores de la economía (producción, almacenamiento, transporte) con inversiones en empresas y startups relacionadas con electrolizadores, fuel cells, entre otras. La implementación del hidrógeno sufrirá una intensificación debido al acompañamiento a las energías renovables, a través del hidrógeno verde, donde podría haber inversiones en nuevos modelos de producción con hidrógeno (hibridación, fotovoltaica flotante o eólica offshore). En transporte la utilización de combustibles sintéticos puede ser otra vía de desarrollo del hidrógeno.
  • Movilidad: Algunos países ya cuentan con estrategias de prohibición de combustibles fósiles a 2030. Por lo tanto, llegarán inversiones con mayor volumen en el corto plazo. Las inversiones en descarbonización vendrán fundamentalmente en 2 ejes: electrificación, a través de vehículos eléctricos, baterías y puntos de recarga y otros biocombustibles (bioetanol, metanol renovable, u otros).
  • Captura de carbono: Otra de las áreas donde se prevén inversiones, con una implantación en el medio-largo plazo para cubrir la última etapa de la descarbonización.

Digitalización

Gran parte de las inversiones vendrán determinadas como consecuencia del despliegue de smart grids y en la modernización de las plantas de generación (digital twins). El internet de las cosas (IoT) para uso en la infraestructura eléctrica, los EMS (Energy Management Systems), la operación remota y la ciberseguridad jugarán un papel clave. Esto derivará en nuevos modelos de negocio a partir de Big Data, trazabilidad de la información (blockchain), analytics e inteligencia artificial.

Descentralización

Se realizarán inversiones derivadas del despliegue de smart cities, edificios inteligentes y los modelos de negocio en torno a BTM (Behind The Meter) y las smart appliances donde estará el cliente en el centro. Se realizarán inversiones en empresas relacionadas con autoconsumo, baterías y sistemas de gestión de la energía para hogares, comercios e industria. Uno de los grandes campos de inversión que une estas inversiones y que también está ligado a la palanca de digitalización derivado del despliegue de smart grids, será la flexibilidad, tanto en la generación como en la demanda, a través de las VPP (virtual power plants) y los elementos anteriormente mencionados, a los que se sumará el vehículo eléctrico, que también podrá dar servicios a la red (V2X applications).

Economía Circular

Por último, se añade una nueva palanca de inversión que tendrá un gran impacto en los próximos años, derivado de una tendencia a buscar soluciones que combinen innovación y sostenibilidad en torno a los modelos de economía circular.

Los ámbitos de aplicación de la economía circular son variados. Por ejemplo, las baterías de segunda vida, donde ya se están realizando estudios para dar una segunda oportunidad a las baterías de los vehículos eléctricos. Los nuevos materiales se analizan pensando ya en su nueva vida.

Como aseguran desde NTT DATAdesde sus orígenes, el sector energético ha apostado por la innovación como pilar fundamental de la industria, impactando en el modo de vida de millones de ciudadanos en todo el mundo. Por ese motivo, la adaptación a estas nuevas tendencias se está viviendo como un proceso de crecimiento sectorial. Aplicando los nuevos modelos energéticos del futuro, unos modelos que deben ser eficientes y responsables, tanto social, como medioambientalmente”. La adaptación del sector energético a las nuevas tendencias es una realidad y abre la puerta a nuevas oportunidades de negocio para las empresas del sector que apuestan por la transformación a un modelo energético más sostenible.